España condenada por clasificar como medicamentos simples plantas medicinales

Junio 2009   Discovery Salud

El Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas dictó finalmente el pasado mes de marzo una sentencia en la que condena a España por haber retirado del mercado más de 200 productos naturales alegando que se trataba de medicamentos sin autorización a pesar de que muchos se vendían legalmente en otros estados miembros como complementos alimenticios o productos dietéticos.

discovery salud 117

El Tribunal Superior de Justicia de Catalunya anula el decreto de Terapias Naturales de la Generalitat

12.06.09 Comunicado de prensa

TENACAT y CTAC-UGT lamentan que el TSJC anule el decreto catalán de Terapias Naturales.
Reclamamos a la Generalitat de Catalunya que anuncie la presentación de un recurso a la sentencia del TSJC.

Leer comunicado de prensa

11.06.09 El Tribunal Superior de Justicia de Catalunya anula el decreto de la Generalitat

Tal y como publican los medios de comunicación, el Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC) ha anulado el decreto que la Generalitat aprobó en enero del 2007 para regular las condiciones para el ejercicio de determinadas terapias naturales, al considerar que vulnera la legislación estatal en materia de salud. El Tribunal considera que el decreto reconoce “el ejercicio de actividades materialmente sanitarias a profesionales no sanitarios, en establecimientos no sanitarios”.

La sentencia se ha dictado con el voto particular de dos magistrados, Núria Clèries y Maria Pilar Rovira, que mantienen que la legislación básica estatal sólo se refiere a las profesiones sanitarias tituladas, y no al ejercicio de prácticas que inciden en la salud y bienestar de las personas y que requieren “solo una habilitación administrativa”. A su juicio, el decreto pretendía regular “las condiciones de ejercicio de unas terapias que hoy por hoy se están ejerciendo sin ningún tipo de control”. Las jueces consideran que si la normativa de la Generalitat es conforme a las leyes o incurre en incompetencia deberá estudiarse “cuando el Estado dedica dictar normas básicas en esta materia”.

TENACAT espera poder hacer un análisis en mayor profundidad de la sentencia que todavía no hemos recibido, dado que somos la única organización del sector que se ha personado y defendido el decreto jurídicamente.
Con los datos de que disponemos, filtrados en la prensa, TENACAT manifiesta primero que acata la sentencia, aún no estando de acuerdo al considerar que muchas de las prácticas que incorporaba el decreto, sino todas, no son actividades sanitarias y que dicho tipo de prácticas se están realizando desde hace años. Entendemos por tanto que en la situación actual es todavía más importante que el gobierno estatal asuma su compromiso de establecer las normas básicas para la regulación del sector.
En la dirección de que haya una regulación estatal respetuosa para el sector, TENACAT esta trabajando desde antes de la suspensión cautelar y seguirá trabajando.


SENTENCIA DEL TRIBUNAL SUPERIOR DE JUSTICIA DE CATALUNYA

“Los orangutanes afilan hachas, cortan madera, lavan ropa…”

Willie Smits, estudioso de los orangutanes que recupera bosques en Borneo para protegerlos
51 años. Nací en Holanda y vivo en Tomohon (Borneo). Estoy casado con la reina de Tobolu y tenemos 3 hijos, 2 nietos y 1.000 orangutanes. Soy doctor en Silvicultura Tropical. En política domina la economía. Soy protestante. Publico ´Los pensadores de la jungla´ (Ullmann)

¿Qué le llevó a Indonesia?

Quería llegar a algún lugar donde no hubiese estado nunca nadie antes que yo.

¿Y se enamoró?

Perdidamente, de la reina del lugar y de aquellos bosques. Me instalé en una selva deforestada, en una cabaña de madera, sin electricidad, sin agua. Creé un herbolario y un vivero, y en seis meses ya había plantado más de 20.000 pequeños árboles de la valiosa madera fina meranti. Ese lugar hoy vuelve a ser una selva.

Un bebé orangután le complicó la vida.

Encontré a Uce entre la basura de un mercadillo de Balikpapan. Sus ojos me atravesaron de lleno, quedé impactado.

Tres años más tarde fundó la Balikpapan Orangutan Survival Foundation (BOS).

Me fueron trayendo bebés. Al principio vivían en casa: mis hijos eran también muy pequeños y comprobé que no había diferencia entre ellos; simplemente, los orangutanes no podían hablar.

¿Sólo eso nos diferencia?

Entienden todo lo que les dices, e incluso algunos hablan un poquito, y si les enseñas el idioma de los sordomudos conversan contigo. Uno me decía: “Yo soy un orangután porque puedo hablar contigo”, y cuando le preguntaba qué eran sus congéneres me respondía: “Ellos son monos rojos”.

Está emocionándose.

Lo que está ocurriendo en los bosques de Indonesia es un genocidio, porque ellos no son diferentes de nosotros, pueden comprender lo que pensamos y nuestros sentimientos. Cuando me ven preocupado, me consuelan, me traen fruta, me acarician. Son maravillosos: ¡imagine!, ¡un animal que está en una jaula y quiere ayudarme a mí!

Ellos han decidido su vida.

Si yo actualmente me ocupo de 1.000 orangutanes, crías recogidas, significa que han muerto más de 6.000 en el bosque. Para capturarlos deben matar a sus madres.

¿Cómo ha organizado su centro?

Tengo 300 cuidadoras que enseñan a esos huérfanos lo que su madre les hubiera enseñado durante siete años. Después los liberamos en un bosque vacío, reforestado por mí. Lo maravilloso es que este proyecto salió adelante gracias a 10.000 niños de Borneo que dieron un céntimo de euro al mes durante tres años. Hoy la BOS es el proyecto de primates más grande del mundo.

Cuénteme de estos primos entrañables.

Son grandes botánicos, conocen más de mil especies de árboles. Cuando pasan por un árbol con frutas aún verdes, memorizan su posición y vuelven a él el día exacto en que las frutas ya están maduras.

Buena memoria.

Funcionan como un navegador vía satélite. Tienen unas facultades visuales superiores a las nuestras y una capacidad de aprendizaje y memorización mayor y más duradera. Saben tratar enfermedades y prevenirlas. En sus nidos colocan las mismas ramas que usan los nativos para repeler a los mosquitos. En una ocasión tenía una fuerte migraña y me tomé la misma planta que ellos utilizan: el resultado me asombró. Ahora la toma todo el personal de la BOS.

Sorprendente.

Su capacidad de aprendizaje ha quedado demostrada gracias a muchas imitaciones de complejos patrones de conducta humanos. Los orangutanes cortan madera, afilan hachas, lavan ropa, friegan platos, arrancan la maleza y barren los caminos, cuelgan hamacas y se columpian en ellas, incluso hemos visto cómo extraen gasolina de un coche aspirando con fuerza. Y lo hacen sin que nadie les enseñe.

Sin embargo, no se rebelan contra los hombres que los capturan y maltratan.

Son más empáticos y altruistas que los hombres, y nada agresivos. Pero hay que observarlos en su hábitat. Nosotros por primera vez hemos documentado que los orangutanes pescan: se fabrican una caña y pescan; y ya son varios los científicos que han observado su capacidad para el arte.

¿Arte?

Decoran sus nidos con flores y les encanta hacer formas con el agua, una especie de pintura no permanente, y también se pintan los labios con barro, se adornan con hojas y flores y luego se miran y se retocan cuando ven su reflejo.

¿Animales racionales o irracionales?

Racionales; es decir, también son capaces de pensar por sí mismos y no simplemente imitar. Una orangutana le dio a su cuidadora una lata y un abrelatas; no sabía cómo se utilizaba, pero sabía que serviría. Una vez su cuidadora colocó el abrelatas correctamente, la orangutana abrió la lata.

¿Entre los orangutanes también domina el gran macho?

Hay unos gigantescos, con una gran papada, que hacen su llamada y las hembras acuden; pero luego están los normalitos, y esos tienen que seducir a las hembras regalándoles flores y frutas.

¿Qué fue de Uce?

A Uce la liberé en el bosque tres años después. Todos sus compañeros se adentraron en la selva, pero ella no quería marcharse. La consolé, corté una Licuala repensa y se la di como regalo de despedida. Seis años después volví a verla. Me mostró su cría, luego me cogió de la mano y se adentró en el bosque, cortó una de aquellas hojas y me la dio: estaba diciéndome que no había olvidado lo que había hecho por ella.

Comunicación

En el zoo, Smits le enseña a una orangutana fotos de sus congéneres. Ella, interesada, se acerca a verlos y escoge su preferido. El personal se queda de piedra. Balikpapan fue una ciudad petrolera, de todas partes llegó gente para talar e incendiar los bosques, que fueron sustituidos por plantaciones de aceite de palma. Smits ha repoblado 2.000 hectáreas con sus trucos de silvicultor; luego volvieron sus habitantes, los orangutanes y la población local, a la que se asignaron parcelas para cultivar, y se contrató a personal para el proyecto BOS, un bosque para los orangutanes y para los hombres de Samboja. Pese a ello, Smits vive amenazado de muerte y han quemado dos veces su casa.

Fuente: La vanguardia

Eric Pearl, en quiropráctica, sanador espontáneo y conferenciante internacional

“No sabía si colgarme un collar de ajos o irme al psiquiatra”
Edad: sin tiempo. Nací en Nueva Jersey. Mis muebles viven en Los Ángelesy yo en aviones. Vivo solo. La situación del planeta es un reflejo de cómo estamos nosotros. Todos venimos de esa inteligencia del universo o Dios, da igual como le llamemos, y volveremos a ella.

¿Cómo empezó todo?

Un día me fui a dormir y una hora más tarde me desperté porque la luz de mi habitación se encendía y se apagaba sola.

¿La bombilla estaba floja?

Comprobé todas las posibilidades y tuve la clara sensación de que había alguien en mi casa. Salté de la cama, cogí un spray y un cuchillo pero no encontré a nadie.

¿Cuál era el contexto?

Ejercía como doctor quiropráctico, estaba en el duodécimo año de mi profesión. Me gustaba mi vida: tenía tres casas, un Mercedes, dos perros y dos gatos. Creía que había hecho todo lo que se suponía que tenía que hacer. Y algo más importante: jamás me había interesado la Nueva Era ni nada parecido, siempre he dudado de la mayoría de los que afirman tener dones sobrenaturales.

¿Dios da pan a quien no tiene dientes?

La cuestión es que al día siguiente siete de mis pacientes (siempre les pido que se queden 60 segundos con los ojos cerrados tumbados en la camilla antes de incorporarse), me preguntaron quién estaba conmigo en la habitación; y la mayoría me dijeron que sentían mis manos antes de que los tocara.

¿Qué hizo con tantas novedades?

Jugar, pasar mis manos sobre los pacientes cuando había acabado de tratarles y observar. Sentía cosquilleos en las manos, calor o frío según la zona sobre la que estaba y ahí me detenía. La gente empezó a recibir curaciones, personas que estaban en una silla de ruedas volvían a caminar. “¡Qué ha hecho!”, me preguntaban. “Nada, y sobre todo no se lo diga a nadie”, les decía.

No es para menos.

Estaba aterrorizado. La consulta se fue llenando de gente en busca de esas curaciones. Yo no sabía qué hacer, me compré todos los libros y los CD que encontré sobre el tema y consulté con médiums y sanadores. Les hacía demostraciones y lo único que conseguí es ofenderlos, decían que yo poseía un don sin haberme esforzado ni saber sobre el asunto y me aconsejaron que abandonara.

Pese a ello continuó…

Sí, me daba miedo pero sentía mucha curiosidad. Las cosas se complicaron cuando pasé las manos por uno de mis pacientes, Fred, y al llegar a la cabeza, esta empezó a dar sacudidas hacia atrás, puso los ojos en blanco y comenzó a hablar con una voz que no era la suya: “Continúa haciendo lo que estás haciendo”, dijo. Me ocurrió con tres pacientes más.

Qué miedo.

No sabía qué hacer, si colgarme un collar de ajos o irme a un psiquiatra. Decidí acudir a un seminario del doctor Deepak Chopra con la idea de consultarle (como la mayoría de las 3.000 personas que había). Tuve suerte: “He oído hablar de usted – me dijo-,mi consejo es que siga siendo como un niño”.

¿Y eso le sirvió de algo?

Mucho, porque he comprobado que una de las premisas de la sanación es quitarse de en medio, dejar que un poder más elevado se haga cargo sin pretender dirigirlo. En cuanto a los rituales como sacarse los metales y todas esas cosas, yo era un quiropráctico y la gente venía con hierros en las piernas y las curaciones ocurrían, así que así sigo. Y ocurre otra cosa.

¿Qué ocurre?

Nunca me he considerado un buen candidato a profeta, sanador o ser espiritual. Me gustaba beber, comer, salir, y he visto más televisión que un aficionado al fútbol. Tanto es así que cuando las cosas fueron a más, puse una cámara en mi consulta, grabé todo lo que ocurría y lo mandé a distintos investigadores.

¿Qué tipo de investigadores?

El doctor Gary Schwartz del laboratorio de Sistemas de Energía Humana de la Universidad de Arizona; el hospital Jackson Memorial, UCLA; el centro médico Cedars-Sinai; la facultad de Medicina de la Universidad de Miami… Todos se interesaron y se pusieron a investigar. Lo que descubrieron es que no se trata sólo de sanación basada en la energía, trasciende todas esas técnicas.

¿?

La sanación reconectiva tiene que ver con la luz, la información y la energía. El doctor Schwartz tomó mediciones de las ondas del cerebro, las del corazón y de la radiación gamma, antes, durante y después de las sesiones; y constató que los pacientes sufrían cambios en las ondas cerebrales y cardiacas. Y ocurría otra cosa.

¿Más cosas?

Cada vez más gente me decía que cuando acababan su sesiones de sanación conmigo, ellos también podían sanar a otros. Y así es.

¿Algún fundamento teórico?

El cuerpo sana a través de la energía, la frecuencia, la vibración, la información… y comunica a través de ondas de luz. La sanación por reconexión nos reconecta a la plenitud del universo y de nuestro ser a través de una nueva gama de frecuencias y, por así decirlo, de un ancho de bando nuevo.

Eso es como no decir nada.

Mire, no creo que tengamos capacidad para entenderlo plenamente en este momento, pero puedo transmitirlo a través de la práctica, he dado seminarios a más de 45.000 personas en todo el mundo y hablo en hospitales, universidades, colegios médicos; e incluso he sido invitado a la ONU. Pero lo que hay que entender es que si estas sanaciones han venido a través de mí, pueden venir a través de cualquiera.

El sanador perplejo

Fue una de las estrellas del I Foro Humano Europeo de Barcelona. Durante 12 años dirigió un conocido centro quiropráctico en Los Ángeles,pero repentinamente experimentó un don de curación extraordinario. En La reconexión (Ediciones Obelisco), que se ha traducido a 27 idiomas, cuenta todo el proceso y resulta muy divertido, porque él, un hombre alejado de cualquier tendencia espiritual, lo vive con perplejidad. Mientras intenta comprender lo que le sucede, cae en todos los tópicos de la Nueva Era, para explicarnos finalmente que la reconexión nos permite acceder a un nuevo nivel de curación a través de una energía hasta ahora desconocida, a la que todos tenemos acceso.

Fuente:  La Vanguardia

“Con buena música, las vacas dan más leche”

Jordi Jauset, investigador en la Ramon Llull de efectos y aplicaciones científicas del sonido
Nací en Lleida y vivo en Sant Cugat. Estoy casado y tengo dos hijos. Soy ingeniero en Telecomunicaciones y doctor en Comunicación. Profesor de la Universitat Ramon Llull. Con mis seis hermanos tuvimos un grupo musical de acordeones. Di mi primer concierto a los 5 años

Mi bisabuelo tocaba el acordeón, mi abuelo el saxofón y mi padre hizo la carrera de piano, aunque no se dedicó.

Pero decidió que sus hijos serían músicos.

Sí, a los 3 años nos enseñaba solfeo y a los 6 nos inscribía en el conservatorio. Pronto fuimos una troupe de seis niños de entre 5 y 12 años que tocaban el acordeón, instrumento del que mi padre estaba enamorado, y no lo hacíamos mal: recibimos primeros premios en Francia, Italia, Holanda, Alemania, Finlandia y Bélgica.

La familia Trapp española.

Así nos llamaba. Una de las actuaciones que mi padre me encomendaba, emulando a Mozart, era interpretar al piano una obra conocida con los ojos vendados y con el teclado cubierto con un pañuelo de seda.

Pero la vida le llevó por otro camino.

Sí, hasta que hace cuatro años, a raíz de una situación laboral complicada e injusta, tuve una crisis personal y decidí que a partir de entonces iba a hacer más cosas que me gustaran y a reducir las obligaciones.

¿Y recordó lo bien que se lo pasaba con la música?

Sí, pero la gran pregunta fue: ¿qué habilidades he desarrollado hasta hoy? Entre otras, la investigación. Así junté ambas cosas: estudié ingeniería biomédica y decidí dedicarme a los efectos y aplicaciones científicas del sonido y la música como herramienta terapéutica.

¿Y qué ha averiguado?

El efecto indiscutible y comprobado de la música en los seres vivos, tanto en vegetales como en animales y, por supuesto, en humanos.

¿Vegetales, dice?

La música en invernaderos de semillas influye en una germinación más rápida y de mayor calidad. Y es sobradamente conocido el experimento con las vacas.

Cuénteme.

Se comprobó que las vacas de vaquerías próximas a aeropuertos, sometidas a niveles elevados de ruido, dan menos leche, y que las vacas de establecimientos amenizados con una selección de música clásica incrementan su producción; pero eso es viejo.

Viejo pero sorprendente.

En la actualidad, la musicoterapia se aplica con excelentes resultados en los campos de la educación (parálisis cerebral, síndrome de Down, autismo, hiperactividad…), geriatría (alzheimer, parkinson, enfermos terminales, demencia senil), salud mental, trastornos de alimentación, traumas por abusos…, y también resulta eficaz para la recuperación de las personas afectadas por un infarto cerebral. Hay cientos de publicaciones que avalan lo que le estoy diciendo.

No se por qué suena tan milagroso.

Porque los sonidos no se ven, son vibración y energía, ¿pero qué es la materia?… En los enfermos de alzheimer, por ejemplo, la música, implantada en el cerebro mucho antes de que el niño aprenda a hablar, permanece durante largo tiempo después de que las palabras hayan desaparecido.

¿La música continúa estando con nosotros cuando todo lo demás se ha ido?

Sí, calmante y hasta socializante, pues basta con hacerle escuchar a un enfermo una sesión de treinta minutos para que desaparezca la agresión y deje de deambular. ¿Conoce la obra del científico Oliver Sacks?

Sí, maravillosa: El hombre que confundió a su mujer con un sombrero,Un antropólogo en Marte,Despertares...

Aplicó la música a enfermos de parkinson: “La música – escribe-les permitía el movimiento libre. Se podía ver incluso que cuando se imaginaban la música, sólo pensando en ella, superaban sus impedimentos”.

¿Qué significa eso?

Con la música cambian las ondas cerebrales; se da un cambio neurológico profundo.

¿A usted qué experimentos le han llamado más la atención?

Un experimento interesante cuyos resultados se presentaron el año pasado muestra el impacto de un simple metrónomo, es decir, un ritmo, en un enfermo con parálisis cerebral al que dos personas tenían que ayudar a caminar y, simplemente por sincronizarse con un ritmo, al cabo de algunas semanas de entreno parecía otra persona; eso demuestra que se puede llegar a reparar la actividad neuronal por el proceso del ritmo. Y hay una noticia reciente increíble.

¿Buena?

Buenísima. Desde hace algunos meses, en el hospital Mútua de Terrassa han implantado la nueva tecnología de ultrasonidos de alta intensidad (HIFU) para tratar y eliminar tumores tanto benignos como malignos.

¿Funciona?

Los ultrasonidos se están posicionando como la terapia con más futuro para el tratamiento de tumores malignos de hígado, mama, páncreas, riñón y hueso. Se trata de una alternativa precisa, eficaz, segura y no invasiva; una tecnología que se ha probado con excelentes resultados en centros de Estados Unidos y de Asia.

¿Qué me recomienda para dormir como un angelito?

El conde Kaiserling le encargó a Bach una obra que le ayudara a dormir. Las Variaciones Goldberg eran interpretadas por el clavicordista de la corte durante sus noches de insomnio y desde entonces se utilizan como música relajante. Pero queda mucho por investigar, y creo que el poder del sonido va a seguir sorprendiéndonos.

El impacto de la onda

Durante la Segunda Guerra Mundial enviaban a los hospitales norteamericanos, abarrotados de heridos y escasos de personal y calmantes, grupos de música que entretuvieran a los heridos. Fue así como empezaron a observar que los enfermos se recuperaban antes con música que sin ella. A partir de ahí comenzaron a hacer estudios y no han cesado. Hoy ya es posible a través de ultrasonidos, sin cirugía, eliminar tumores (sistema que en España se aplica en el hospital Mútua de Terrassa). En Música y neurociencia: la musicoterapia (Ed. UOC), este investigador y músico expone los fundamentos, efectos y aplicaciones terapéuticas de la música y cita los más recientes estudios.

Fuente: La Vanguardia

“Poseemos defensas naturales para luchar contra el cáncer”

David Servan-Schreiber, psiquiatra y neurólogo
“Poseemos defensas naturales para luchar contra el cáncer”
46 años. Vivo entre París y Pittsburgh, donde soy profesor en la universidad. Divorciado y con un hijo. Creo que todos los estamentos de la vida, desde lo mineral hasta lo vegetal, están conectados, y que esa conexión va más allá de lo material. Me preocupa el medio ambiente

Usted era un joven triunfador…

… Que descubrió que ser un reconocido neurocientífico y psiquiatra de 31 años no te protege del cáncer.

¿Cómo se enfrentó al tumor cerebral?

Desde mi posición de médico tenía una ventaja: podía investigar en profundidad la literatura médica para encontrar la manera óptima de luchar.

¿Lo más importante que descubrió?

Que todos tenemos células cancerígenas en nuestro cuerpo pero sólo uno de cada tres morirá por el desarrollo de la enfermedad.

Glups.

Todos poseemos defensas naturales para luchar contra ellas. La aparición de la enfermedad no es más que el incremento desmedido de los agentes que facilitan el crecimiento del cáncer enfrentado a la disminución de los agentes inhibidores del cáncer, ambos se encuentran en nuestro cuerpo.

¿Qué le salvó la vida?

En primer lugar, la medicina tradicional: yo he vivido dos operaciones y he pasado por tres meses de quimioterapia. Pero parece que olvidemos que antes, durante y después debemos potenciar los mecanismos naturales que nuestro cuerpo posee para luchar contra el cáncer y prevenirlo.

Usted sostiene que en el cáncer desempeña un gran papel la actitud psicológica.

Los aspectos psicológicos son parte de la barrera inhibidora o de los agentes que lo facilitan; pero no creo que tenga un nivel de participación mayor que la contaminación ambiental, la mala alimentación, la falta de ejercicio físico… Fíjese en este experimento.

Ratas.

Sí, a las que se les injertó un tumor agresivo. El 54% de las que fueron dejadas a su aire pudo protegerse del tumor. De las que fueron sometidas a descargas eléctricas que les provocaban una sensación de desesperanza e intranquilidad, sólo se salvó el 23%. Un tercer grupo aprendió a detener las descargas apretando un botón y resultaron ser las mejores a la hora de enfrentarse al cáncer.

¿Conclusión?

Hay un estrés malo, que conlleva una desesperanza que te imposibilita luchar contra la enfermedad; y hay un estrés positivo, que te hace desarrollar una serie de defensas. O sea, que la cuestión no es si tenemos o no estrés, sino la actitud a la hora de enfrentarnos a los problemas, y esto es algo que cualquiera de nosotros es capaz de aprender.

¿A usted de qué le ha servido el cáncer?

Mi vida es ahora mucho más sana que antes, y me encantaría que la gente aprendiera a mejorar su nivel de salud sin necesidad de tener que desarrollar un cáncer.

¿En qué se equivocaba?

Entre otras cosas, comía como cualquier norteamericano. Creía que todos los alimentos, pinturas, limpiadores del hogar, cosméticos y plásticos que podía comprar en un supermercado eran suficientemente seguros, y he descubierto que no es así, que muchos de ellos contribuyen a aumentar los agentes que favorecen el desarrollo del tumor.

¿Qué debemos saber?

Las proteínas animales contribuyen al crecimiento del cáncer. La mayoría de los agentes químicos que ayudan en la lucha contra el cáncer están en los vegetales, la verdura y la fruta, y en especias como la cúrcuma, el tomillo, el romero, la albahaca y el té verde.

En los colegios, los niños siguen tomando tres veces a la semana carne.

Se encuentra el mismo nivel de proteínas en la soja, el tofu y en las lentejas o las alubias mezcladas con cereales. El fondo mundial de la investigación contra el cáncer recomienda comer 300 gramos de carne a la semana, pero comemos esa cantidad al día.

La fruta está llena de pesticidas.

Sí, y sabemos con certeza que muchos pesticidas provocan cambios hormonales, llegan a cambiar el sexo de las ratas. Y cuando una mujer desarrolla cáncer de mama o un hombre de próstata, la primera medida es que no reciba ningún tipo de hormonas.

Vaya, entonces estamos atrapados.

Lo ideal es la comida orgánica; sin embargo, hoy por hoy, el conocimiento científico que tenemos indica que es mejor comer brécol con algún residuo de pesticida que no comerlo, porque contiene agentes químicos importantes en la lucha contra el cáncer.

La comida orgánica es carísima.

Cuando los consumidores exijamos que los alimentos no tengan contaminantes, las prácticas agrícolas cambiarán y los precios bajarán, como podemos ver en Alemania.

¡Pero ni siquiera sus colegas dan importancia a lo que está diciendo!

¿Quién diablos va a pagar un estudio sobre la diferencia entre el brécol con y sin pesticidas? Nadie posee una patente del brécol, y quienes investigan y ejercen mayor presión sobre los médicos son las empresas que patentan medicamentos.

¿Y qué me dice de las grasas Omega 6?

Que estimulan la inflamación y el crecimiento celular; se encuentran en el aceite de girasol y el de soja, presentes en toda la comida envasada y la bollería; y en el ganado, y sus derivados (huevos, leche), y toda la carne animal que se alimenta con maíz y soja.

Qué más.

Una de las fuentes más poderosas de energía a la hora de enfrentarnos al cáncer son nuestras relaciones, también hay estudios sobre eso. Personalmente, me di cuenta de cuán importante era, para que mi vida tuviera sentido, dar algo de mí a los demás.

En propia carne

Era un joven triunfador, aunque a su padre, un conocido político y pensador, todo le sabía a poco. A los dos años ya sabía leer y escribir, pasó la selectividad con 16 años y en tres años terminó la carrera de Medicina. Era el responsable de uno de los centros de investigación médica dedicados al estudio de neurociencia cognitiva clínica más importantes del mundo. “Vivía inmerso en el estrés”. A los 31 años le diagnosticaron un tumor cerebral; tras someterse a los tratamientos médicos convencionales, sufrió una recaída y decidió investigar a fondo causas y terapias complementarias. Así nació Anticáncer, una nueva forma de vida (Espasa), número uno en la lista de superventas internacionales.

Natalia Caycedo: “Todas las personas tienen algo positivo”

LA ENTREVISTA CON NATALIA CAYCEDO, PSIQUIATRA SOFRÓLOGA

Aplica la sofrología, una terapia psíquica que diseñó su padre, Alfonso Caycedo, para desarrollar el limitado concepto de consciencia humana de los años 60.

PERE BATLLE
Foto: PERE BATLLE
ÀNGELS GALLARDO

–¿Conocerse a sí mismo es un método para curarse a sí mismo?
–Siempre que ese conocimiento sea una vivencia de uno mismo, no la lectura racional de un libro de autoayuda, que se puede entender muy bien pero no te dice cómo producir el cambio que necesitas. El conócete a ti mismo que dijo Sócrates llega a ser curativo si aprendes cómo eres y sabes dirigir y mantener la atención hacia aspectos positivos de ti mismo. Esto tiene una explicación neurofisiológica: la repetición de un pensamiento positivo produce cambios en las neuronas, igual que si lo haces con uno negativo.

–¿Esa es la idea de la sofrología?
–La sofrología es un método para conocer cómo es tu cuerpo y por dónde enferma cuando sufre estrés, cómo son tus pensamientos, en especial los distorsionados, y cuáles son tus emociones. Una vez conoces todo eso, por medio de un programa de relajación pautada que se ha de hacer a diario, se consiguen los cambios beneficiosos. Sofrología tiene tres raíces griegas: sos, que significa equilibrio; phren, la consciencia, y logos, el estudio. Es decir, estudio de la consciencia en equilibrio.

–¿Qué es la consciencia?
–Nosotros trabajamos con la consciencia –con s en medio– que, según la Real Academia Española significa el conocimiento que el sujeto tiene de sí mismo. La conciencia, sin s, pertenece al terreno de lo moral. La medicina y la psiquiatría occidentales nunca han definido qué es la consciencia humana. Hablan mucho de neurofisiología y neuropsicología, pero no de ese conocimiento.

–Su padre decidió investigarlo.
–En efecto. Cuando mi padre ejercía de psiquiatra en Madrid, a finales de los años 50, se decía que hay dos tipos de consciencia: la patológica y la ordinaria. Los enfermos mentales eran tratados con electrochoques, hipnosis y poco más. No había ni fármacos. Él buscaba algo más y, como mi madre hacía yoga, se fueron a India con la idea de conocer otras formas de entender la consciencia.

–¿Qué encontró?
–Estuvo conviviendo dos años con personas que practicaban yoga, budismo tibetano y zen. Se dio cuenta de que aquellos individuos tenían una consciencia más desarrollada, que no era ni patológica ni normal. Él la llamó consciencia sofrónica y creó el método de relajación dinámica, que tiene como punto de partida las técnicas que vio en Oriente pero no entra en la filosofía ni el análisis budistas. Eso lo respetamos mucho, pero no somos orientalistas. Todo lo mantenemos en un plano médico.

–¿Qué problemas trata?
–La ansiedad en todas sus formas. Fobias, trastornos de pánico con agorafobia, depresión y el estrés crónico que desemboca en enfermedades psicosomáticas, esas que no tienen causa orgánica y que por eso mismo son difíciles de curar: gastrointestinales, dolores crónicos, problemas de piel, insomnio. Sin saber porqué, si practican todos los días, mejoran.

–¿Una persona con ansiedad tiene la calma necesaria para relajarse?
–Al principio, no. Pero existen estrategias. Supongamos que viene un paciente con miedo a salir a la calle porque ha tenido ataques de pánico. De pronto, sufre palpitaciones, sudoración, siente que no pueden respirar, se marea… Empieza con ejercicios de respiración, relajando el cuerpo. A la semana siguiente, aprende a dirigir sus pensamientos hacia dónde él quiere, a ser sujetos de su mente y no al revés.

–¿No analizan las causas?
–No rascamos en los traumas. Lo que transforma es tener una experiencia distinta: por más personas que te digan que vales mucho, si no te lo dices tú no vas a cambiar, porque no te lo crees. Trabajamos siempre buscando lo positivo de cada cual. Todas las personas tienen algo positivo que reconocerse. Solo por ser humano ya vales muchísimo.

–¿Cuál es el orden de actuación?
–El primer grado de la relajación se dedica a conocer cómo es el cuerpo. Se trata de percibirlo internamente, para aprender qué le sucede en las épocas de mucho estrés. El siguiente es mental: ¿cuáles son tus pensamientos negativos habituales?, y así. Toma consciencia y cámbialos. El tercer paso son las emociones, y después el resto de valores y la ética.

–¿Y así cambian?
–Si no es un simple acto intelectual, sí. Se trata de eliminar todo lo que son prejuicios, ideas preconcebidas. Todo eso, fuera. Si quieres conocer algo en su esencia has de olvidar los conceptos que tenías sobre esa cosa, y establecer con ella una relación directa y esencial. Así puedes tener un conocimiento puro de ti mismo.

–También enseñan a deportistas.
–A muchos, de élite y de deportes de precisión, que exigen gran dominio de sí mismos. Son personas muy buenas en su deporte, pero, en un momento de alta competición, con muchas cámaras fijas en ellos y gran expectación a su alrededor, la ansiedad les puede hacer fracasar. Aquí aprenden a ser sujetos de sus movimientos, antes, durante y después de la competición. El control.

Masaru Emoto: “El intermediario con Dios es el agua”

Masaru Emoto: “El intermediario con Dios es el agua”

Asegura que los pensamientos cambian la estructura molecular del agua. Acaba de presentar en Barcelona sus experimentos para acreditarlo.

JOSEP GARCÍA
Foto: JOSEP GARCÍA
GASPAR HERNÀNDEZ

–Según usted, los pensamientos cambian la estructura molecular del agua. ¿Por qué?
–Pregúnteselo a Dios. A mí me resulta imposible de explicar.

–Pero usted afirma que esto pasa.
–Sí, por supuesto. Llevo años investigándolo. Incluso la contaminación del agua desaparece dependiendo del pensamiento humano.

–Supongo que sus colegas científicos le habrán dicho de todo por manifestar estas cosas.
–Sí, pero como me llevo muy bien con mi esposa, no hay problema. Estamos constantemente de luna de miel y superamos juntos cualquier adversidad.

–Habla como si el agua pensara.
–El agua piensa, porque el agua es igual a nosotros. O sea, que nuestro pensamiento afecta al agua.

–Pues en Catalunya nuestro pensamiento debe de estar seco.
–Todos los problemas del agua, lo que me cuenta y los desastres naturales, ocurren por nuestra ignorancia con respecto a ella. Las personas tenemos encerrada dentro de nuestro cuerpo una inmensa cantidad de agua y, con humildad, deberíamos tener una mayor comprensión hacia ella. Es algo muy cercano a nosotros.

–Pero el problema es que fuera de nuestro cuerpo no tenemos agua.
–Tendríamos que respetar a la naturaleza, no forzarla. Intentar que no se produzcan desequilibrios allá donde no hay agua.

–Cambiemos de tema. ¿Por qué mis plantas están contentas cuando les hablo?
–Las personas podemos ajustar nuestras ondas a las de otros seres vivos. Dentro de nosotros tenemos ener- gía, y esa energía genera una vibración. Cuando dos seres vivos comparten las mismas vibraciones es cuando se progresa y se experimenta ese estado de unión. Si usted habla a sus plantas, es porque las ama.

–A veces me olvido de regarlas.
–Supongamos que las ama. Ese amor hace que usted iguale sus ondas de vibración con las flores. Por eso mejoran y están más bonitas.

–Somos agua. Si nos decimos palabras negativas, ¿hasta qué punto nuestro cuerpo se va a resentir?
–Con efecto inmediato. Si yo le digo algo muy duro a mi mujer, ella se queda en cama una semana.

–Una mujer sensible.
–Con mis palabras agresivas, el agua de su cuerpo cambia radicalmente, sufre choques y malestar. Pero también si las palabras son suyas. La vibración siempre emite sonido o ruido y eso afecta al agua y, por lo tanto, a nuestro cuerpo.

–Uno de sus experimentos más famosos está hecho con arroz (el arroz es agua, como nosotros). El mismo experimento lo puede poner en práctica cualquier mortal. Tomamos dos paquetes de arroz. A uno lo insultamos a diario durante un mes y al otro no. El que recibe los insultos, se pudre.
–Exacto. Así es. En mi libro están las fotos que lo demuestran.

–¿Y el arroz entiende todos los idiomas?
–Hace un mes estuve en el museo del agua del Ecuador, donde estaban expuestas unas 60 fotos con mis experimentos. Hubo una cosa que me emocionó. Vinieron unas mil personas a verla. En la entrada del museo había dos recipientes con arroz hervido. El de la izquierda tenía un cartel que decía al visitante: “Insúlteme todo lo que pueda y maldiga todo lo que quiera”. Y el de la derecha, un cartel con esta frase: “Dígame buenas palabras”. Y todas las palabras fueron dichas en español.

–En español hay grandes insultos.
–Me emocionó constatar cómo el arroz de la izquierda se pudrió. O sea, que el resultado fue el mismo que cuando insultamos al arroz en japonés. Tengo las fotografías.

–¿Qué es para usted Dios?
–Yo creo que existe un Dios grandioso, con el que nosotros estamos directamente conectados. No me cabe duda alguna. Y creo que nuestro intermediario con Dios es el agua. Por eso podemos calificar al agua como mensajero de Dios. ¿Sabía que últimamente se ha descubierto la quinta dimensión?

–Pues no. Ni me he enterado.
–Una profesora de la Universidad de Harvard, especialista en física teórica, lo ha acreditado.

–¿Pero no vivíamos en un mundo tridimensional?
–Esta doctora de Harvard ha demostrado que este mundo tridimensional está rodeado de otra dimensión, llamada la quinta dimensión, una especie de sopa de información de donde van entrando varias informaciones de nuestro mundo. Personas como Jesucristo o Buda captaron la presencia de esta quinta dimensión y divulgaron la información que vislumbraron allí. O sea, que la quinta dimensión es lo que nos conduce a Dios, y yo estoy seguro de que el intermediario es el agua.

Glòria Rosales y Gordana Vranjes : “Con el yoga descubres que ya estás lleno”

23/4/2008 LA ENTREVISTA CON GLÒRIA ROSALES Y GORDANA VRANJES, PROFESORAS DE YOGA

Glòria Rosales y Gordana Vranjes : “Con el yoga descubres que ya estás lleno”

Hace unos años eran dos ejecutivas estresadas en Nueva York. Ahora publican La meva guia de ioga (Viena).

JOSEP GARCIA

–A veces, mientras practico yoga, pienso en la lista de la compra.
–G. V.: Es normal que la mente se vaya. Se trata de recordarle que tiene que regresar. Una y otra vez. Regresar a la intención inicial de la sesión.

–Algunas posturas de yoga me causan dolor.
–G. V.: El dolor es cambio. Cada cambio causa dolor. Pero ese dolor te lleva hacia donde quieres ir. Lo importante es cómo reaccionamos ante el dolor, no el dolor en sí mismo.

–Pero es que algunas posturas de yoga son imposibles.
–G. R.: No tienes que usar tu cuerpo para hacer esa postura, sino usar la postura para ir abriendo tu cuerpo, para ir expandiéndote, enraizándote. La postura es una herramienta.

–¿Una herramienta para qué?
–G. V.: Por ejemplo, para entender que eres parte de un todo. Una vez un monje de la India me dijo: “Vosotros los occidentales todo lo queréis hacer solos”. Si alguna enfermedad hay en nuestra sociedad es este afán de individualizarlo todo: mi trabajo, mi casa, mi vida, yo soy así. Olvidas que eres una gota del mar.

–¿Cómo les ha cambiado el yoga?
–G. V.: Yo era una chica bastante ambiciosa y llegó un punto, en Estados Unidos, en que ya lo tenía todo. Pero me sentía muy vacía. Y el yoga me ayudó muchísimo.

–¿El yoga llena vacíos?
–G. R.: No llena vacíos, pero con el yoga descubres que ya estás lleno.

–Y te enseña a respirar.
–G. R.: A menudo no respiramos.

–¿?
–G. R.: Quiero decir que respiramos de una forma muy superficial, sobre todo cuando estamos tensos. Una respiración corta y rápida. Tal y como respires, será tu estado mental.

–¿Qué recomendarían a un lector estresado?
–G. R.: Que hoy haga una pequeña pausa de tres minutos, un par de veces. Que pare, que esté consigo mismo. Que no intente cambiar lo que siente. Estar con su estado de ánimo, sin cambiarlo. Nos machacamos demasiado.

–¿Cómo le ha ayudado a usted, Gloria, el yoga?
–G. R.: A mí el yoga me hace ser consciente. Ya de pequeña yo era descentrada, indisciplinada, ansiosa. Era la despistada de la clase.

–¿Y de mayor?
–G. R.: Ya de mayor, era incapaz de tomar decisiones. Tenía miedo al qué dirán. Hasta que me di cuenta de que sistemáticamente estaba actuando desde la idea que los demás tienen de mí. Gracias al yoga he aprendido que no soy mi posición social, ni mi nombre, ni mi prestigio. Si actúas desde la idea de cómo te ven los otros, la estás fastidiando.

–¿Por qué?
–G. R.: Porque actúas desde el miedo y desde el apego, movido por construir esa imagen falsa de ti.

–O sea, que no le importa lo que digan de usted.
–G. R.: No me lo tomo de forma personal, porque hablan de una forma, no de mi esencia.
–G. V.: Si mañana te arrancan un brazo, ¿serás menos tú? Si no tienes trabajo, ¿ya no eres tú? Del yoga he aprendido que cuando los otros hablan de mí, en realidad hablan como de un jersey. Pueden opinar si es bonito o si es feo, pero el jersey no soy yo, y me lo puedo quitar cuando lo desee. Eso da muchísima paz. El yoga es un enfoque holístico para vivir de una forma más sana: de afuera hacia dentro.

–Las mujeres preguntan si pueden practicar yoga con la menstruación.
–G. V.: Cada mujer es un mundo. En general, las posturas invertidas no se practican con la menstruación porque la energía del cuerpo va hacia abajo y, si te colocas del revés, trabajas contra ella. Pero hay mujeres que durante la menstruación tienen más ganas de practicar, porque están más en contacto con su cuerpo. Otras solo quieren descansar.

–El yoga está de moda. En Barcelona se practica más que el aeróbic.
–G. V.: Hace 10 años también estaba de moda en Nueva York. Había un centro en cada manzana. Creía que la moda sería pasajera.

–¿Y?
–G. V.: Ahora hay dos centros de yoga en cada manzana. Muchos practicantes empiezan siguiendo la moda, pero cuando saborean sus beneficios continúan. Unos beneficios que van de la relajación a la iluminación.

–¿Podemos trascender nuestro cuerpo?
–G. R.: Los ascetas lo utilizaban para trascender el cuerpo, pero hoy la visión ha cambiado. No se trata de trascender esta realidad no deseable hacia una deseable, sino de hallar claridad en todo lo que hay, aceptando la realidad en la que nos toca vivir y usando el cuerpo como guía.

–¿Y si alguien no puede usar el cuerpo?
–G. V.: Hay yoguis muy buenos que no tienen piernas.

Agustín Pániker: “Una parte de mí está en la India”

Tiene vocación de antropólogo y está fascinado por el país de un abuelo al que no llegó a conocer, la India, al que ha viajado incontables veces.

 ELISENDA PONS

–¿Qué relación mantiene con la India?
–No conocí a mi abuelo indio, pero el apellido y el color de la piel marcan. De todos modos, el gran interés que siento por la India no llegó hasta que viajé allí, en 1980, cuando tenía 21 años. Era un viaje a los orígenes que mi padre nos había prometido.

–¿Qué le pareció ese país que descubrió?
–Me interesó tanto que vuelvo con frecuencia. Fui a Kerala a visitar a mis parientes de allí, y tengo dos hijos adoptados en el país. Al principio me costó, pero ahora considero a la India un poco mía.

–¿Habla alguna de las lenguas oficiales?
–Hablo inglés, que es lengua oficial allí, y estoy familiarizado con el sánscrito. El hindi es al sánscrito lo que las lenguas románicas al latín. ¡Piense que hay 105 lenguas oficiales! Si coges un billete de 10 rupias, está escrito en 14 alfabetos distintos. Es un mundo complejo y fascinante. Yo reivindico que es como un continente entero, con 1.100 millones de habitantes.

–¿Se siente en casa cuando viaja a la India?
–Sí y no. Allí me doy cuenta de que una parte de mí está en la India. Hay gestos de algunos indios que me recuerdan a mi padre.

–¿Qué es lo que más le sorprende de ese país?
–En la India, una novedad no elimina la anterior. Toda novedad se superpone a lo que ya había. Esa diversidad es fascinante. Tengo un amigo que es físico nuclear y cada mañana lleva a cabo su ritual religioso. Allí no hay nada incompatible. Esto a un occidental le deja descolocado, porque en Europa somos de blanco o negro.

–¿Cómo fue el reencuentro con sus parientes indios?
–Lo que más me impresionó fue ir a la casa de donde proceden todos los Pániker. Es una casa sencilla, en un lugar acuático, verde, tropical. Me presenté allí por las buenas y me encontré con el señor que vive actualmente en ella, también llamado Pániker. Me impresionó, y no me esperaba sentirme así. Pensé: es posible que haya una memoria genética, porque aquella casa me resultaba familiar.

–¿Existe la famosa espiritualidad india?
–Se vende mucho esta idea, pero no todos los indios están levitando y haciendo yoga. Lo primero que allí llama la atención es el caos que hay en la calle, el ruido, el materialismo, el regateo… Pero es cierto que el elemento religioso todavía es muy importante.

–¿Dónde se concentra?
–Está en todas partes. La espiritualidad en la India adopta las formas más sorprendentes. Es un poco a la carta: cada uno escoge lo que le interesa. Hay jainistas que se levantan a las cinco de la mañana, se duchan para purificarse y hacen su ritual ante unos objetos de veneración que son los libros de contabilidad. Su deber religioso es obtener provecho comercial.

–¿Su abuelo era una persona muy espiritual?
–¡Qué va! Era un bon vivant, un hombre de negocios. Nunca regresó a la India. A mi padre y a mi tío la espiritualidad les llegó a través de mi abuela, que era catalana.

–Rudyard Kipling escribió que Oriente y Occidente nunca se encontrarían.
–No estoy de acuerdo. Es más, ya lo han hecho. Le pondré un ejemplo gastronómico: cuando les digo a mis amigos indios que el picante característico de su cocina lo trajeron los portugueses de América, no me creen.

–¿Cuál es para usted el gran libro de la India?
–El Mahabharata. No es un libro, es toda una literatura. Es nueve veces La Ilíada y La Odisea juntas. Hay en él historias dentro de otras historias, hasta llegar a seis niveles. Es fascinante. Hay textos más profundos, como los Upanishads, pero el Mahabharata está más cerca de la gente. La serie televisiva de más éxito de la India, que empezó en 1985, recrea sus historias.

–¿Qué recomienda para visitar el país?
–No se conformen con ir de una ciudad a otra. Hay que ir a conocer la India rural. Un 75% de los habitantes de la India viven aún en zonas rurales. Te puedes perder en estados que son como países.

–¿Cómo son los indios?
–Extrovertidos y espontáneos. Son como los latinos de Asia, aunque el tema de las castas y la relación con las mujeres es complicado. De todos modos, un indio de clase media de Bombay tiene más en común con un europeo que con alguien que vive a solo unos kilómetros de él. En esto, la India ha cambiado mucho. Antes eran cuatro marajás y mil millones de desgraciados. Ahora ya hay 200 millones de personas que pertenecen a la clase media.

Fuente: El periodico

« Entradas más antiguas