Archive for the ‘Terapias’ Category

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¿Qué es el test HLBO?

célulaEl test H.L.B.O. es, sin duda, una de las herramientas más maravillosas que tenemos a nuestro alcance para poder conocernos y conocer a otros. Con esta herramienta podemos analizar, a través de un microscopio, muestras de sangre coagulada y realizar toda una radiografía holística de la persona sin necesidad aplicar de medios invasivos, como los rayos X, las endoscopias, etc.

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Prachiti Kinikar-Patwardhan, doctora ayurvédica:”Tener las manos sudorosas o frías afecta a lo que cocinamos”

Tengo 37 años. Nací en Bombay y vivo en Pune, donde tengo una clínica ayurvédica. También paso consulta en Japón, Australia y España, y enseño medicina ayurvédica. Estoy casada y tengo un hijo de 10 años. Abogo por la igualdad y estoy en contra de las castas. Soy hindú.

“Hacemos que los niños entren en el quirófano riendo”

Angie Rosales, actriz, fundadora y directora de la ONG Pallapupas-Pallassos d´Hospital
40 años. Nací en Las Palmas de Gran Canaria y vivo en Barcelona. Licenciada en Arte Dramático. Vivo en pareja, tengo tres hijos, de 19 y 17 años y de dos meses. La sociedad civil se tiene que organizar, y hay que exigir buena gestión. No acepto intermediarios entre Dios y yo

Payasa por vocación?

Yo fui madre muy joven, a los 20 y a los 23 años; quise recuperar mi profesión y me presenté a un casting de payasos de hospital; por probar.

Y la eligieron.

Cuando entré en un hospital y vi de qué se trataba, me conmocionó, estuve días llorando. Era una suerte poder estar allí. Hice varios cursos, quería que eso fuera mi vida.

¿La formación es imprescindible?

Sí, hay que ser muy profesional para saber manejar las circunstancias que se crean.

Ustedes van más allá de entretener.

Estamos presentes en los procesos dolorosos, en el quirófano y en los espacios de salud mental con personas que tienen desequilibrios. Para nosotros es imprescindible la colaboración con el personal sanitario si queremos transformar esa realidad.

Eso es mucho pretender…

Cuando un niño ingresa en un hospital, la situación es de mucho estrés y mucho susto para el niño y la familia, y las emociones se contraen. El niño puede tener una enfermedad grave o no tener diagnóstico durante días, y la angustia va creciendo. Nosotros conseguimos que esas emociones afloren.

… Y el ambiente se relaja.

Sí, y la comunicación entre los padres y el niño es más fluida, y la intervención médica, menos estresante. Un niño no deja de serlo por estar ingresado, necesita jugar y reírse, y esa es una de las cosas que más me han impresionado: cuanto más cerca está la muerte, más fuerza toma la vida.

¿Qué ha visto?

La entrega incondicional de los padres y cómo se imponen las cosas importantes de la vida: el amor y la ternura. Amí me transformó poder estar cerca del sufrimiento ajeno, ver qué diferente es tomarse una mala noticia de una manera o de otra, cómo una actitud positiva lo pone todo más fácil, incluso la recuperación.

¿Y ustedes están preparados para afrontar la muerte de un niño?

Tenemos ayuda psicológica y por desgracia en la planta de oncología es el día a día, pero es durísimo. Yo trabajé ante un niño terminal, me lo pidieron sus padres.

¿De qué edad?

Un enfermo oncológico de ocho años al que llevaba visitando un año. Tuve un dilema moral: no sabía si soltar la nariz; no sabía, como payasa, estar en esa situación. Me sentí desnuda, impotente, enfadada. Aguanté, y en el vestuario me derrumbé.

¿Cómo reaccionó el niño?

En todos los terminales ves una paz y una entrega que no he visto en nadie sano. Y la entereza de los padres me admira, yo no sé si sabría soportarlo.

Ya.

Aquel día comprendí con claridad lo que decía John Lennon: la vida es eso que te ocurre mientras haces planes. A ninguno de esos padres se le había pasado por la cabeza que estaría allí. No controlamos nada.

¿Y los médicos?

Damos clases en la facultad de Medicina de Bellvitge porque el estamento médico se da cuenta de que hay que acercarse al paciente desde la humanidad.

¿El payaso también consigue ablandar el caparazón del personal sanitario?

El sentido del humor transforma un hospital, todos bromean con nosotros: la señora de la limpieza te da con la escoba y los niños se levantan de la cama y se asoman por la puerta de su habitación cuando nos oyen.

Siembran ustedes alegría.

… Y todo eso ocurre en un ambiente hostil, con mucha seriedad y silencio. Los médicos acaban entrando en el juego porque nuestra aproximación no es como payaso aniñado, mi personaje ha estudiado en Harward y conversa con ellos poniéndose a su altura.

¿Cada payaso es un personaje?

Sí, yuna historia: Aspirino, Tiritín, Amor Sicilina. Gelocatila… Jugamos con las enfermeras, les pedimos que nos presenten a los niños y mantenemos con ellas el personaje salvo cuando nos quitamos la nariz para que nos informen de la situación de cada caso. No por estar serio se trabaja mejor.

¿En quirófano son bienvenidos?

No hay color entre que tu hijo vaya al quirófano riendo en lugar de llorando, no se paga con dinero, es una experiencia increíble.

La alegría se contagia.

Cierto. Ver reír a un niño distiende las relaciones, médicos que jamás habían bromeado comienzan a hacerlo. En los quirófanos se nota mucho porque son lugares de mucha tensión, y cuando entra el humor todo se hace más fácil, y ahí los dejamos.

¿Se marchan?

En cuanto el niño se duerme, nos vamos. Un pallapupas es un actor profesional capaz de improvisar, con mucha información médica y psicológica de cada paciente, pero ha de saber siempre cuál es su lugar.

Más de uno habrá dudado de ustedes.

Recuerdo el caso de un chico que quedó en coma por un accidente de moto. Nosotros (trabajamos en pareja) acudíamos a diario a la UCI, le cantábamos y yo le cogía de la mano: “Hola, soy la doctora Ana Tomía Efervescente…”, y le contaba cosas. Muchos opinaban que aquello no servía para nada.

¿Y?

Cuatro meses después salió del coma y fuimos a verlo a la habitación enfundados en nuestros personajes. El chico, que casi no podía hablar ni ver, dijo: “Mamá, ¿de quién es esa voz que me suena tanto?”.

Corazón inteligente

En diez años de pallapupas, Angie atesora vivencias que la han transformado, pero, a su vez, ella y su gente -payasos profesionales con formación artística y médica- transforman la frialdad de los hospitales permitiendo que los niños, incluso en circunstancias extremadamente duras, sigan siendo niños. No actúan: son, están; improvisan a diario y establecen relaciones personales con los niños. Los reciben cuando ingresan en el hospital, los visitan en la habitación, los acompañan al quirófano hasta que la anestesia hace efecto, viven su recuperación. Siempre bajo supervisión médica. También trabajan con enfermos mentales y ancianos. Su sensibilidad es exquisita. Están presentes en 17 hospitales.

Fuenta: La vanguardia

Biven Mamonta: “La enfermedad nace en los cuerpos sutiles”

LA ENTREVISTA CON BIVEN MAMONTA, MÉDICO Y CHAMÁN SIBERIANO

Dejó de ser cirujano en Rusia porque su prestigio dependía de la cantidad de operaciones que era capaz de hacer.

 Foto:  MAITE CRUZ

–¿Qué encontró en Barcelona?
–Vi a maestros y padres que quieren que los niños abran sus talentos.

–¿Abrir talentos?
–Sí. Todos tenemos un programa personal de desarrollo de nuestra individualidad. Y si encontramos este camino, vamos a tener éxito y felicidad. Y eso se tiene que empezar a cultivar cuando somos pequeños.

–¿Se trata de desarrollar la intuición?
–Sí, pero la intuición solo se puede abrir cuando nuestro corazón se abre. Solamente si conseguimos una más alta vibración en el corazón, podemos escuchar lo que Dios quiere que hagamos.

–¿Y si no creemos en Dios?
–Le puedo decir exactamente lo mismo usando términos psicológicos o científicos.

–¿Qué es lo que no potenciamos?
–La conexión con nuestra esencia. Dentro de nosotros tenemos una parte que es nuestro auténtico ser, y el ser tiene poderes ilimitados. En la infancia teníamos conexión con esta parte, hasta los 3 años. A partir de esa edad se desarrolla menos.

–¿Por qué abandonó la medicina?
–Cuando terminé la escuela, en un pueblo del este de Rusia, estuve a punto de entrar en el Ejército, con un buen sueldo. Pero tuve una enfermedad: Dios me protegió de ser militar. Decidí ir a la universidad, me especialicé como cirujano, ejercí en un hospital, luego dirigí varios hospitales y me di cuenta de que muchas operaciones no son necesarias.

–¿?
–Como lo oye. Mi prestigio como cirujano dependía de cuántas operaciones hacía al cabo del año. Otros cirujanos hacían operaciones innecesarias, pues pensaban: “Cuanto más opero, más importante soy”.

–¿Y qué hizo?
–Estudié Psicología y Reflexología, pero era difícil, porque en la Unión Soviética no teníamos bibliografía. Con la perestroika empezó a llegar información y trabajé con la oración y la energía extrasensorial. Conocí a mi maestro, un chamán que me dio muchos conocimientos nuevos.

–¿Cuáles?
–El tantra, el chamanismo, el yoga y la sanación espiritual.

–¿Los podría resumir?
–Podemos desarrollar nuestro ser interior y recibir impresiones elevadas. El chamanismo abre nuestras capacidades: clarividencia, sanación, visión de futuro. Todas las experiencias que una persona puede vivir.

–Y, después, ¿qué hizo?
–Empecé a viajar. Desde hace 10 años viajo sin parar. Enseño sanación espiritual, chamanismo de Siberia y tantra.

–¿Qué es para usted la sanación espiritual?
–Como médico, veo a la persona no solo como un cuerpo físico. Veo sus niveles energéticos sutiles. Las enfermedades nacen en los cuerpos sutiles. Nuestros pensamientos crean un juicio y el cuerpo reacciona.

–¿Algún ejemplo?
–Si tenemos muchos problemas con nuestra mente, si no podemos aceptar una situación, empezamos a tener emociones negativas que se comen nuestra energía. Si perdemos energía, podemos sufrir depresión; nuestro sistema inmunológico se debilita, nuestros canales se cierran y se genera una enfermedad física. La sanación se tiene que hacer en todos los niveles. Podemos curarnos, por ejemplo, a través de la mente, a través de la meditación. Siempre que tengamos un buen maestro.

–¿Y qué les dice a sus colegas escépticos?
–Nada. Les doy la bienvenida, si tienen interés por aprender más.

–Hay médicos que le critican.
–Sí, es ignorancia de sus mentes. Recibo muchas críticas, pero solo me estimulan a ser más consciente.

–¿Consciente de qué?
–De todo. De no cometer engaños y de ser más limpio delante de Dios.

–¿Cómo se es más limpio delante de Dios?
–Haciendo lo contrario que mis críticos. Si mi mente está clara, siento lo que tengo que hacer y puedo ver cada uno de mis próximos pasos.

–Hay críticas constructivas.
–Sí, esas se tienen que escuchar y, a veces, permiten cambiar algo. Hay dos tipos de crítica: la que viene de la ignorancia, que es nada, y la constructiva, que nos muestra los obstá- culos que podemos hallar en el camino. Tal vez una persona observa nuestro límite actual y a través de su observación yo me puedo desarrollar más. Pero las críticas que provienen de la ignorancia, ni las escucho.

–¿Cómo conservar la salud?
–Tendríamos que estar cerca de la naturaleza, alimentarnos con productos sanos, alejarnos del estrés y de las preocupaciones de nuestra civilización, y mover más el físico.

fuente: El periodico

Antonio Cervantes, terapeuta floral en Salut i Creixement, Shiatsu Kirei

Antonio habla de las flores de Bach en Com Radio

http://www.comradio.com/flash/reproductor/reproductor.asp?kin_audio=53972

“Somos un esqueleto bañado en fluidos”

David Ponce, osteópata y fisioterapeuta
Tengo 40 años. Nací en Barcelona y vivo en Sant Cugat. Soy osteópata, fisioterapeuta y homeópata. Estoy casado con Rosa y tenemos dos hijos, Paula (9) y Alexis (7). Soy de centro. Soy protestante, creo que Jesús era hijo de Dios y sanador. “Motus vita est”: ¡muévete!

Qué hace un osteópata? Armoniza tu estructura ósea. Toda dolencia tiene su correspondencia ósea. Un ejemplo. Tumbadas en esta camilla, hay personas a las que hago un desbloqueo… y lloran.

¿De dolor? ¡No! Esto no duele. Es porque desbloqueo un nudo emocional. El 60% de los dolores de espalda tiene trasfondo emocional. Cada tipo de emoción tensa una parte del cuerpo, lo que repercute en órganos y en huesos.

¿Tratando mi esqueleto sanaré? ¡Si tu esqueleto está armónico, no enfermarás tan fácilmente! Cuando mis hijas se quejan de faringitis, yo no les doy antibióticos: les desbloqueo cervicales.

¿Qué tiene que ver con la infección? Mucho: desde las vértebras cervicales se inerva el área de la garganta. Si relajas y tonificas esa área, la infección recula.

No se dedica solamente a dolores de espalda, veo. Los dolores de espalda y de cabeza son la primera causa de baja laboral en el mundo, y la osteopatía es el mejor remedio.

¿Sí? ¿También para dolores de cabeza? No olvide que el 80% de la irrigación cerebral fluye por una arteria que pasa por cierta vértebra cervical: bien colocada, ¡mejora todas las funciones cerebrales! Eso incluso ayuda a los enfermos de alzheimer.

¿Ah, sí? También es muy útil la osteopatía craneal.

¿En qué consiste? Las piezas óseas que conforman el cráneo, en su encaje, tienen movimiento: no están fijas. Palpando el cráneo con mis manos, ayudo a armonizar esos encajes.

Suena a curanderismo. Siempre ha habido personas con habilidad natural para hacer cura d´espatllat:antecesores de los osteópatas. La diferencia es que hoy la ciencia conoce bien la biomecánica de estos procesos en nuestro organismo.

¿Cómo se metió usted en esto? Me atropelló un taxi en la Diagonal. Yo tenía 16 años y padecí amnesia transitoria y roturas de rótula, tibia, fémur y ligamentos interior, lateral y cruzados…

Un desastre. Dos operaciones y un año entero de rehabilitación dolorosísima para recuperar la movilidad. Un día me doblaron la rodilla con fuerza: del dolor, perdí el conocimiento…

¿No había otro remedio? Hoy una rehabilitación resulta más eficaz sin ser tan torturante. Aquella experiencia me cambió: quise ayudar a otros. Quizá me inspiró también que los fundadores de la osteopatía y la quiropraxis fueron protestantes, como yo lo era y sigo siéndolo. Como los de la homeopatía, fitoterapia…

Se trata de evitar el quirófano, ¿eh?

Si hay que ir al quirófano, se va. Pero antes hay que intentar mejorar de otro modo. De las hernias discales que he tratado, he evitado que el 80% llegase al quirófano.

Un alivio para el paciente.

Alguno hay que mejora en tres días de su hernia discal, pero aun así me dice: “De todos modos me operaré, para que no se enfade mi médico”. ¡En fin…! Mis tratamientos son integrales: osteoterapia, fisioterapia, homeopatía, fitoterapia, acupuntura, masajes con aceites calientes… y, sobre todo, atención a los cuatro principios básicos.

¿Qué cuatro principios?

Alimentación idónea+ ejercicio físico tonificante + descanso reparador + estabilidad emocional. ¡La salud sale de esta suma!

Un consejo básico de alimentación.

Fruta, verdura, agua. Elimina el azúcar, excitante que te impide concentrarte. ¡Cada cocacola contiene 30 gramos de azúcar! No bebas leche e ingiere poca carne roja: un exceso de proteína te carga de toxinas, desgasta tus articulaciones. Y sométete a una hidroterapia de colon dos veces al año.

Ejercicio: otro consejo básico.

“Motus vita est”: el movimiento es la vida. ¡Muévase!

De la emoción pasamos al movimiento. Esta visión integral es la que hará que te sientas bien. ¡Pon un osteópata en tu vida!

Me saldrá caro.

¡Al año gastas más dinero en tu coche! Más que en tu cuerpo. ¿Por qué? Cuatro visitas anuales al osteópata te evitarán sustos.

¿Qué sustos?

La vértebra D1 inerva el miocardio: cuidarla mejorará el flujo de estímulos que llegan al corazón. La vértebra D4 inerva los pulmones, la L inerva el intestino y genitales…

¿Somos un esqueleto, en suma?

Somos un esqueleto bañado en fluidos. Hay personas que, tras manipularlas y desbloquearles vértebras, me dicen que les parece que ven mejor, que oyen mejor, que digieren mejor… ¡Es natural!: les he abierto espacios articulares, de modo que luego las señales nerviosas fluyen mucho mejor.

Quizá tenía Jesús algo de osteópata…

Jesús fue hombre y el hijo de Dios. Y sanaba. A veces lo hacía mirando a los ojos… ¡Y hoy la iridología es una técnica de diagnóstico! Por cierto, ¿sabe que los que tenemos ojos azules adolecemos de un sistema linfático menos eficiente? Así que nos viene muy bien una sauna de vez en cuando.

¿Algún otro consejo vertebral?

Además de desbloquear vértebras, yo receto versículos, como este de san Pablo: “Cuando un miembro sufre, sufre todo el cuerpo”. El dolor es sólo la bombilla, mejor arreglar la avería remontándote a Fecsa.

Columna vertebral

Se me ofrece para tocarme la columna vertebral y armonizarme con algunos crac, crec, croc, pero tengo el día poco empirista y prefiero que retoque el espinazo sintético de la foto. Ponce me asegura que esto no duele, y que todo son beneficios. Habla con seguridad, templanza, alegría y simpatía, transmite confianza. Sus muchos pacientes le están agradecidos, entre ellos Pasqual Maragall, de quien sólo accede a decirme que se porta la mar de bien. Ponce borra muchos dolores de muchos cuerpos: “Y disfruto con ello: Dios tiene un plan para mi vida, y yo lo cumplo”. Ponce manipula esqueletos, y gracias a sus manos sólo uno de cada doscientos pacientes con dolencias discales irá al quirófano.

Fuente: La Vanguardia.